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Sábado de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario

Primera Lectura Rom 4, 13. 16-18

Hermanos: La promesa que Dios hizo a Abraham y a sus descendientes, de que ellos heredarían el mundo, no dependía de la observancia de la ley, sino de la justificación obtenida mediante la fe.

En esta forma, por medio de la fe, que es gratuita, queda asegurada la promesa para todos sus descendientes, no sólo para aquellos que cumplen la ley, sino también para todos los que tienen la fe de Abraham. Entonces, él es padre de todos nosotros, como dice la Escritura: Te he constituido padre de todos los pueblos.

Así pues, Abraham es nuestro padre delante de aquel Dios en quien creyó y que da la vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que todavía no existen. Él, esperando contra toda esperanza, creyó que habría de ser padre de muchos pueblos, conforme a lo que Dios le había prometido: Así de numerosa será tu descendencia.

Salmo Responsorial Salmo 104, 6-7. 8-9. 42-43

R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Descendientes de Abraham, su servidor,
estirpe de Jacob, su predilecto, 
escuchen: el Señor es nuestro Dios
y gobiernan la tierra sus decretos. 
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Ni aunque transcurran mil generaciones,
se olvidará el Señor de sus promesas,
de la alianza pactada con Abraham,
del juramento a Isaac, que un día le hiciera. 
R. El Señor nunca olvida sus promesas.
Se acordó de la palabra sagrada
que había dado a su siervo, Abraham,
y sacó a su pueblo con alegría,
a sus escogidos con gritos de triunfo. 
R. El Señor nunca olvida sus promesas.

Aclamación antes del Evangelio Jn 15, 26. 27

R. Aleluya, aleluya.
El Espíritu de verdad dará testimonio de mí, dice el Señor,
y también ustedes serán mis testigos.
R. Aleluya.

Evangelio Lc 12, 8-12

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Yo les aseguro que a todo aquel que me reconozca abiertamente ante los hombres, lo reconocerá abiertamente el Hijo del hombre ante los ángeles de Dios; pero a aquel que me niegue ante los hombres, yo lo negaré ante los ángeles de Dios.

A todo aquel que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero a aquel que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará.

Cuando los lleven a las sinagogas y ante los jueces y autoridades, no se preocupen de cómo se van a defender o qué van a decir, porque el Espíritu Santo les enseñará en aquel momento lo que convenga decir’’.

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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

Saturday of the Twenty-eighth Week in Ordinary Time

Reading I Rom 4:13, 16-18

Brothers and sisters:
It was not through the law
that the promise was made to Abraham and his descendants
that he would inherit the world,
but through the righteousness that comes from faith.
For this reason, it depends on faith, 
so that it may be a gift,
and the promise may be guaranteed to all his descendants,
not to those who only adhere to the law
but to those who follow the faith of Abraham,
who is the father of all of us, as it is written,
I have made you father of many nations.
He is our father in the sight of God,
in whom he believed, who gives life to the dead
and calls into being what does not exist.
He believed, hoping against hope,
that he would become the father of many nations,
according to what was said, Thus shall your descendants be.

Responsorial Psalm 105:6-7, 8-9, 42-43

R.    (8a) The Lord remembers his covenant for ever.
You descendants of Abraham, his servants,
    sons of Jacob, his chosen ones!
He, the LORD, is our God;
    throughout the earth his judgments prevail.
R.    The Lord remembers his covenant for ever.
He remembers forever his covenant
    which he made binding for a thousand generations –
Which he entered into with Abraham
    and by his oath to Isaac.
R.    The Lord remembers his covenant for ever.
For he remembered his holy word
    to his servant Abraham.
And he led forth his people with joy;
    with shouts of joy, his chosen ones.
R.    The Lord remembers his covenant for ever.

Alleluia Jn 15:26b, 27a

R. Alleluia, alleluia.
The Spirit of truth will testify to me, says the Lord,
and you also will testify.
R. Alleluia, alleluia.

Gospel Lk 12:8-12

Jesus said to his disciples: 
“I tell you,
everyone who acknowledges me before others
the Son of Man will acknowledge before the angels of God.
But whoever denies me before others
will be denied before the angels of God.

“Everyone who speaks a word against the Son of Man will be forgiven,
but the one who blasphemes against the Holy Spirit
will not be forgiven.
When they take you before synagogues and before rulers and authorities,
do not worry about how or what your defense will be
or about what you are to say. 
For the Holy Spirit will teach you at that moment what you should say.”

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Lectionary for Mass for Use in the Dioceses of the United States, second typical edition, Copyright © 2001, 1998, 1997, 1986, 1970 Confraternity of Christian Doctrine; Psalm refrain © 1968, 1981, 1997, International Committee on English in the Liturgy, Inc. All rights reserved. Neither this work nor any part of it may be reproduced, distributed, performed or displayed in any medium, including electronic or digital, without permission in writing from the copyright owner.

Memoria de Santa Teresa de Jesús, virgen y doctora de la Iglesia

Primera Lectura Rom 4, 1-8

Hermanos: ¿Qué diremos de Abraham, padre de nuestra raza? Si Abraham hubiera obtenido la justificación por sus obras, tendría de qué estar orgulloso, pero no delante de Dios. En efecto, ¿qué dice la Escritura? Abraham le creyó a Dios y eso le valió la justificación.

Al que, gracias a su trabajo, tiene obras, no se le da su paga como un regalo, sino como algo que se le debe. En cambio al que no tiene obras, pero cree en aquel que justifica al pecador, su fe le vale la justificación.

En este sentido, también David proclama dichoso al hombre a quien Dios tiene por justo, independientemente de las obras: Dichosos aquellos cuyas maldades han sido perdonadas y cuyos pecados han sido sepultados. Dichoso el hombre a quien el Señor no le toma en cuenta su pecado.

Salmo Responsorial Salmo 31, 1-2. 5. 11

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Dichoso aquel que ha sido absuelto
de su culpa y su pecado.
Dichoso aquel en el que Dios no encuentra 
ni delito ni engaño. 
R. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Ante el Señor reconocí mi culpa, 
no oculto mi pecado.
Te confesé, Señor, mi gran delito
y tú me has perdonado. 
R. Perdona, Señor, nuestros pecados.
Alégrense con el Señor y regocíjense
los justos todos,
y todos los hombres de corazón sincero 
canten de gozo 
R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Aclamación antes del Evangelio Sal 32, 22

R. Aleluya, aleluya.
Muéstrate bondadoso con nosotros, Señor,
puesto que en ti hemos confiado.
R. Aleluya.

Evangelio Lc 12, 1-7

En aquel tiempo, la multitud rodeaba a Jesús en tan gran número que se atropellaban unos a otros. Entonces Jesús les dijo a sus discípulos:

“Cuídense de la levadura de los fariseos, es decir de la hipocresía. Porque no hay nada oculto que no llegue a descubrirse, ni nada secreto que no llegue a conocerse. Por eso, todo lo que ustedes hayan dicho en la oscuridad, se dirá a plena luz, y lo que hayan dicho en voz baja y en privado, se proclamará desde las azoteas.

Yo les digo a ustedes, amigos míos: No teman a aquellos que matan el cuerpo y después ya no pueden hacer nada más. Les voy a decir a quién han de temer: Teman a aquel que, después de darles muerte, los puede arrojar al lugar de castigo. Se lo repito: A él sí tienen que temerlo.

¿No se venden cinco pajarillos por dos monedas? Sin embargo, ni de uno solo de ellos se olvida Dios; y por lo que a ustedes toca, todos los cabellos de su cabeza están contados. No teman, pues, porque ustedes valen mucho más que todos los pajarillos’’.

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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

Memorial of Saint Teresa of Jesus, Virgin and Doctor of the Church

Reading I Rom 4:1-8

Brothers and sisters:
What can we say that Abraham found,
our ancestor according to the flesh?
Indeed, if Abraham was justified on the basis of his works,
he has reason to boast;
but this was not so in the sight of God.
For what does the Scripture say?
Abraham believed God, and it was credited to him as righteousness.
A worker’s wage is credited not as a gift, but as something due.
But when one does not work,
yet believes in the one who justifies the ungodly,
his faith is credited as righteousness. 
So also David declares the blessedness of the person
to whom God credits righteousness apart from works:

Blessed are they whose iniquities are forgiven
and whose sins are covered.
Blessed is the man whose sin the Lord does not record.

Responsorial Psalm 32:1b-2, 5, 11

R. (see 7) I turn to you, Lord, in time of trouble, and you fill me with the joy of salvation.
Blessed is he whose fault is taken away,
whose sin is covered.
Blessed the man to whom the LORD imputes not guilt,
in whose spirit there is no guile.
R. I turn to you, Lord, in time of trouble, and you fill me with the joy of salvation.
Then I acknowledged my sin to you,
my guilt I covered not.
I said, “I confess my faults to the LORD,”
and you took away the guilt of my sin.
R. I turn to you, Lord, in time of trouble, and you fill me with the joy of salvation.
Be glad in the LORD and rejoice, you just;
exult, all you upright of heart.
R. I turn to you, Lord, in time of trouble, and you fill me with the joy of salvation.

Alleluia Ps 33:22

R. Alleluia, alleluia.
May your kindness, O LORD, be upon us;
who have put our hope in you.
R. Alleluia, alleluia.

Gospel Lk 12:1-7

At that time:
So many people were crowding together 
that they were trampling one another underfoot.
Jesus began to speak, first to his disciples,
“Beware of the leaven–that is, the hypocrisy–of the Pharisees.

“There is nothing concealed that will not be revealed,
nor secret that will not be known.
Therefore whatever you have said in the darkness
will be heard in the light,
and what you have whispered behind closed doors
will be proclaimed on the housetops.
I tell you, my friends,
do not be afraid of those who kill the body
but after that can do no more.
I shall show you whom to fear.
Be afraid of the one who after killing
has the power to cast into Gehenna;
yes, I tell you, be afraid of that one.
Are not five sparrows sold for two small coins?
Yet not one of them has escaped the notice of God.
Even the hairs of your head have all been counted.
Do not be afraid.
You are worth more than many sparrows.”

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Lectionary for Mass for Use in the Dioceses of the United States, second typical edition, Copyright © 2001, 1998, 1997, 1986, 1970 Confraternity of Christian Doctrine; Psalm refrain © 1968, 1981, 1997, International Committee on English in the Liturgy, Inc. All rights reserved. Neither this work nor any part of it may be reproduced, distributed, performed or displayed in any medium, including electronic or digital, without permission in writing from the copyright owner.

Jueves de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario

Primera Lectura Rom 3, 21-30

Hermanos: La actividad salvadora de Dios, atestiguada por la ley y los profetas, se ha manifestado ahora independientemente de la ley. Por medio de la fe en Jesucristo, la actividad salvadora de Dios llega, sin distinción alguna, a todos los que creen en él.

En efecto, como todos pecaron, todos están privados de la presencia salvadora de Dios; pero todos son justificados gratuitamente por su gracia, en virtud de la redención llevada a cabo por medio de Cristo Jesús, al cual Dios expuso públicamente como la víctima que nos consigue el perdón por la ofrenda de su sangre, por medio de la fe.

Así nos enseña Dios lo que es su actividad salvadora: perdona los pecados cometidos anteriormente, que soportó con tanta paciencia, y nos da a conocer, en el tiempo actual, que él es el justo que salva a todos los que creen en Cristo Jesús.

¿En dónde quedó, pues, tu derecho a gloriarte? Ha sido eliminado. ¿Por cumplir la ley? De ninguna manera, sino por aceptar la fe. Porque sostenemos que el hombre es justificado por la fe y no por hacer lo que prescribe la ley de Moisés. ¿Acaso Dios es Dios sólo de los judíos? ¿No lo es también de los no judíos? Evidentemente que sí, puesto que no hay más que un solo Dios, que justifica por medio de la fe tanto a los judíos como a los no judíos.

Salmo Responsorial Salmo 129, 1-2. 3-4b. 4c-6

R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Desde el abismo de mis pecados clamo a ti; 
Señor, escucha mi clamor;
que estén atentos tus oídos 
a mi voz suplicante. 
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Si conservaras el recuerdo de las culpas
¿quién habría, Señor, que se salvara?
Pero de ti procede el perdón,
por eso con amor te veneramos. 
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.
Confío en el Señor,
mi alma espera y confía en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
mucho más que a la aurora el centinela. 
R. Perdónanos, Señor, y viviremos.

Aclamación antes del Evangelio Jn 14, 6

R. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida.
Nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio Lc 11, 47-54

En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y doctores de la ley: “¡Ay de ustedes, que les construyen sepulcros a los profetas que los padres de ustedes asesinaron! Con eso dan a entender que están de acuerdo con lo que sus padres hicieron, pues ellos los mataron y ustedes les construyen el sepulcro.

Por eso dijo la sabiduría de Dios: Yo les mandaré profetas y apóstoles, y los matarán y los perseguirán, para que así se le pida cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas que ha sido derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que fue asesinado entre el atrio y el altar. Sí, se lo repito: a esta generación se le pedirán cuentas.

¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han cerrado el paso’’.

Luego que Jesús salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo terriblemente con muchas preguntas y a ponerle trampas para ver si podían acusarlo con alguna de sus propias palabras.

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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.

Thursday of the Twenty-eighth Week in Ordinary Time

Reading I Rom 3:21-30

Brothers and sisters:
Now the righteousness of God has been manifested apart from the law,
though testified to by the law and the prophets,
the righteousness of God through faith in Jesus Christ
for all who believe.
For there is no distinction;
all have sinned and are deprived of the glory of God.
They are justified freely by his grace
through the redemption in Christ Jesus,
whom God set forth as an expiation,
through faith, by his Blood, to prove his righteousness
because of the forgiveness of sins previously committed,
through the forbearance of God–
to prove his righteousness in the present time,
that he might be righteous
and justify the one who has faith in Jesus.

What occasion is there then for boasting?  It is ruled out.
On what principle, that of works?
No, rather on the principle of faith.
For we consider that a person is justified by faith
apart from works of the law.
Does God belong to Jews alone?
Does he not belong to Gentiles, too?
Yes, also to Gentiles, for God is one
and will justify the circumcised on the basis of faith
and the uncircumcised through faith.

Responsorial Psalm 130:1b-2, 3-4, 5-6ab

R.    (7) With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.
Out of the depths I cry to you, O LORD;
    LORD, hear my voice!
Let your ears be attentive
    to my voice in supplication.
R.    With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.
If you, O LORD, mark iniquities,
    Lord, who can stand?
But with you is forgiveness,
    that you may be revered.
R.    With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.
I trust in the LORD;
    my soul trusts in his word.
My soul waits for the LORD
    more than sentinels wait for the dawn.
R.    With the Lord there is mercy, and fullness of redemption.

Alleluia Jn 14:6

R. Alleluia, alleluia.
I am the way and the truth and the life, says the Lord;
no one comes to the Father except through me.
R. Alleluia, alleluia.

Gospel Lk 11:47-54

The Lord said:
“Woe to you who build the memorials of the prophets 
whom your fathers killed.
Consequently, you bear witness and give consent
to the deeds of your ancestors,
for they killed them and you do the building.
Therefore, the wisdom of God said,
‘I will send to them prophets and Apostles;
some of them they will kill and persecute’
in order that this generation might be charged
with the blood of all the prophets
shed since the foundation of the world,
from the blood of Abel to the blood of Zechariah
who died between the altar and the temple building.
Yes, I tell you, this generation will be charged with their blood!
Woe to you, scholars of the law!
You have taken away the key of knowledge.
You yourselves did not enter and you stopped those trying to enter.”
When Jesus left, the scribes and Pharisees
began to act with hostility toward him
and to interrogate him about many things,
for they were plotting to catch him at something he might say.

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Lectionary for Mass for Use in the Dioceses of the United States, second typical edition, Copyright © 2001, 1998, 1997, 1986, 1970 Confraternity of Christian Doctrine; Psalm refrain © 1968, 1981, 1997, International Committee on English in the Liturgy, Inc. All rights reserved. Neither this work nor any part of it may be reproduced, distributed, performed or displayed in any medium, including electronic or digital, without permission in writing from the copyright owner.

Miércoles de la XXVIII semana del tiempo ordinario

Primera Lectura Rom 2, 1-11

No tienes disculpa tú, quienquiera que seas, que te constituyes en juez de los demás, pues al condenarlos, te condenas a ti mismo, ya que tú haces las mismas cosas que condenas; y ya sabemos que Dios condena justamente a los que hacen tales cosas.

Tú, que condenas a los que hacen las mismas cosas que haces tú, ¿piensas que vas a escapar del juicio de Dios? ¿Por qué desprecias la bondad inagotable de Dios, su paciencia y su comprensión, y no te das cuenta de que esa misma bondad es la que te impulsa al arrepentimiento?

Pues por la dureza de tu corazón empedernido, vas acumulando castigos para el día del castigo, en el que Dios se manifestará como justo juez y pagará a cada uno según sus obras. A los que buscaron la gloria y el honor que no se acaban, y perseveraron en hacer el bien, les dará la vida eterna; en cambio, a los que por egoísmo se rebelaron contra la verdad y cometieron injusticias, les dará un castigo terrible.

Todo aquel que haga el mal, el judío primeramente, pero también el no judío, tendrá tribulación y angustia; en cambio, todo aquel que haga el bien, el judío primeramente, pero también el no judío, tendrá gloria, honor y paz, porque en Dios no hay favoritismos.

Salmo Responsorial Salmo 61, 2-3. 6-7. 9

R. (13b)  Sólo en Dios he puesto mi confianza.
Sólo en Dios he puesto mi confianza, 
porque de él vendrá el bien que espero. 
El es mi refugio y mi defensa, 
ya nada me inquietará. R.
R.  Sólo en Dios he puesto mi confianza.
Sólo Dios es mi esperanza,
mi confianza es el Señor; 
es mi baluarte y firmeza,
es mi Dios y salvador. R.
R.  Sólo en Dios he puesto mi confianza.
De Dios viene mi salvación y mi gloria; 
él es mi roca firme y mi refugio. 
Confía siempre en él, pueblo mío,
y desahoga tu corazón en su presencia,
porque sólo en Dios está nuestro refugio. R.
R.  Sólo en Dios he puesto mi confianza.

Aclamación antes del Evangelio Jn 10, 27

R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor;
yo las conozco y ellas me siguen.
R. Aleluya.

Evangelio Lc 11, 42-46

En aquel tiempo, Jesús dijo: “¡Ay de ustedes, fariseos, porque pagan diezmos hasta de la hierbabuena, de la ruda y de todas las verduras, pero se olvidan de la justicia y del amor de Dios! Esto debían practicar sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar los lugares de honor en las sinagogas y que les hagan reverencias en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven, sobre los cuales pasa la gente sin darse cuenta!”

Entonces tomó la palabra un doctor de la ley y le dijo: “Maestro, al hablar así, nos insultas también a nosotros”. Entonces Jesús le respondió: “¡Ay de ustedes también, doctores de la ley, porque abruman a la gente con cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni con la punta del dedo!”

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Wednesday of the Twenty-eighth Week in Ordinary Time

Reading I Rom 2:1-11

You, O man, are without excuse, every one of you who passes judgment.
For by the standard by which you judge another you condemn yourself,
since you, the judge, do the very same things.
We know that the judgment of God on those who do such things is true.
Do you suppose, then, you who judge those who engage in such things
and yet do them yourself,
that you will escape the judgment of God?
Or do you hold his priceless kindness, forbearance, and patience
in low esteem, unaware that the kindness of God
would lead you to repentance?
By your stubbornness and impenitent heart,
you are storing up wrath for yourself
for the day of wrath and revelation
of the just judgment of God,
who will repay everyone according to his works,
eternal life to those who seek glory, honor, and immortality
through perseverance in good works,
but wrath and fury to those who selfishly disobey the truth
and obey wickedness.
Yes, affliction and distress will come upon everyone
who does evil, Jew first and then Greek.
But there will be glory, honor, and peace for everyone
who does good, Jew first and then Greek.
There is no partiality with God.

Responsorial Psalm 62:2-3, 6-7, 9

R.    (13b) Lord, you give back to everyone according to his works.
Only in God is my soul at rest;
    from him comes my salvation.
He only is my rock and my salvation,
    my stronghold; I shall not be disturbed at all.
R.    Lord, you give back to everyone according to his works.
Only in God be at rest, my soul,
    for from him comes my hope.
He only is my rock and my salvation,
    my stronghold; I shall not be disturbed. 
R.    Lord, you give back to everyone according to his works.
Trust in him at all times, O my people!
    Pour out your hearts before him;
    God is our refuge!
R.    Lord, you give back to everyone according to his works.

Alleluia Jn 10:27

R. Alleluia, alleluia.
My sheep hear my voice, says the Lord;
I know them, and they follow me.
R. Alleluia, alleluia.

Gospel Lk 11:42-46

The Lord said:
“Woe to you Pharisees!
You pay tithes of mint and of rue and of every garden herb,
but you pay no attention to judgment and to love for God.
These you should have done, without overlooking the others.
Woe to you Pharisees!
You love the seat of honor in synagogues
and greetings in marketplaces.  
Woe to you!
You are like unseen graves over which people unknowingly walk.”

Then one of the scholars of the law said to him in reply,
“Teacher, by saying this you are insulting us too.”
And he said, “Woe also to you scholars of the law!
You impose on people burdens hard to carry,
but you yourselves do not lift one finger to touch them.”

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Lectionary for Mass for Use in the Dioceses of the United States, second typical edition, Copyright © 2001, 1998, 1997, 1986, 1970 Confraternity of Christian Doctrine; Psalm refrain © 1968, 1981, 1997, International Committee on English in the Liturgy, Inc. All rights reserved. Neither this work nor any part of it may be reproduced, distributed, performed or displayed in any medium, including electronic or digital, without permission in writing from the copyright owner.

Tuesday of the Twenty-eighth Week in Ordinary Time

Reading I Rom 1:16-25

Brothers and sisters:
I am not ashamed of the Gospel.
It is the power of God for the salvation of everyone who believes:
for Jew first, and then Greek.
For in it is revealed the righteousness of God from faith to faith;
as it is written, “The one who is righteous by faith will live.”

The wrath of God is indeed being revealed from heaven
against every impiety and wickedness
of those who suppress the truth by their wickedness.
For what can be known about God is evident to them,
because God made it evident to them.
Ever since the creation of the world,
his invisible attributes of eternal power and divinity
have been able to be understood and perceived in what he has made.
As a result, they have no excuse;
for although they knew God
they did not accord him glory as God or give him thanks.
Instead, they became vain in their reasoning,
and their senseless minds were darkened.
While claiming to be wise, they became fools
and exchanged the glory of the immortal God
for the likeness of an image of mortal man
or of birds or of four-legged animals or of snakes.

Therefore, God handed them over to impurity
through the lusts of their hearts
for the mutual degradation of their bodies.
They exchanged the truth of God for a lie
and revered and worshiped the creature rather than the creator,
who is blessed forever. Amen. 

Responsorial Psalm 19:2-3, 4-5

R.    (2a) The heavens proclaim the glory of God.
The heavens declare the glory of God,
    and the firmament proclaims his handiwork.
Day pours out the word to day,
    and night to night imparts knowledge.
R.    The heavens proclaim the glory of God.
Not a word nor a discourse
    whose voice is not heard;
Through all the earth their voice resounds,
    and to the ends of the world, their message.
R.    The heavens proclaim the glory of God.

Alleluia Heb 4:12

R. Alleluia, alleluia.
The word of God is living and effective,
able to discern reflections and thoughts of the heart.
R. Alleluia, alleluia.

Gospel Lk 11:37-41

After Jesus had spoken,
a Pharisee invited him to dine at his home.
He entered and reclined at table to eat.
The Pharisee was amazed to see
that he did not observe the prescribed washing before the meal.
The Lord said to him, “Oh you Pharisees!
Although you cleanse the outside of the cup and the dish,
inside you are filled with plunder and evil.
You fools!
Did not the maker of the outside also make the inside?
But as to what is within, give alms,
and behold, everything will be clean for you.”

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Martes de la XXVIII Semana del Tiempo Ordinario

Primera Lectura Rom 1, 16-25

Hermanos: No me avergüenzo de predicar el Evangelio, que es una fuerza de Dios para salvar a todos los que creen, a los judíos primeramente y también a los no judíos. Pues en el Evangelio se nos revela que Dios trabaja con su actividad salvadora en nosotros por medio de la fe, de principio a fin, como dice la Escritura: El justo vivirá por medio de la fe.

En efecto, Dios manifiesta desde el cielo su reprobación contra los hombres impíos e injustos, que por la injusticia mantienen cautiva a la verdad. Porque las cosas de Dios que se pueden conocer, las tienen a la vista; Dios mismo se las ha manifestado. Pues las perfecciones invisibles de Dios, como su poder eterno y su divinidad, resultan visibles desde la creación del mundo para quien reflexiona sobre sus obras, de modo que no tienen disculpa. Han conocido a Dios, pero no lo han glorificado como a Dios ni le han dado gracias, antes bien, se han ofuscado con razonamientos inútiles, y su insensata inteligencia se ha llenado de oscuridad. Pretendían ser sabios, pero se volvieron insensatos, pues cambiaron la gloria de Dios inmortal por imágenes de hombres mortales, de aves, cuadrúpedos y reptiles.

Por eso Dios los entregó a los deseos impuros de su corazón, y llegaron a tal inmoralidad, que deshonraron sus cuerpos unos con otros, porque cambiaron al Dios verdadero por dioses falsos y dieron culto y adoraron a la creatura en vez de al creador, el cual merece alabanza por siempre. Amén.

Salmo Responsorial Salmo 18, 2-3. 4-5

R. (2a) Los cielos proclaman la gloria de Dios.
Los cielos proclaman la gloria de Dios
y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Un día comunica su mensaje al otro día 
y una noche se lo transmite a la otra noche. 
R. Los cielos proclaman la gloria de Dios.
Sin que pronuncien una palabra,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra llega su sonido 
y su mensaje hasta el fin del mundo. 
R. Los cielos proclaman la gloria de Dios.

Aclamación antes del Evangelio Heb 4, 12

R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz
y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
R. Aleluya.

Evangelio Lc 11, 37-41

En aquel tiempo, un fariseo invitó a Jesús a comer. Jesús fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. El fariseo se extrañó de que Jesús no hubiera cumplido con la ceremonia de lavarse las manos antes de comer.

Pero el Señor le dijo: “Ustedes, los fariseos, limpian el exterior del vaso y del plato; en cambio, el interior de ustedes está lleno de robos y maldad. ¡Insensatos! ¿Acaso el que hizo lo exterior no hizo también lo interior? Den más bien limosna de lo que tienen y todo lo de ustedes quedará limpio”.

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Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de septiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados. Debido a cuestiones de permisos de impresión, los Salmos Responsoriales que se incluyen aquí son los del Leccionario que se utiliza en México. Su parroquia podría usar un texto diferente.